Proteger la información de la entidad depende también de los pequeños hábitos del día a día. Mantener un escritorio limpio y gestionar correctamente las contraseñas ayuda a preservar la confidencialidad de los datos y reducir los riesgos de seguridad. Si necesita asesoramiento o acompañamiento en temas informáticos, puede contactar con nuestro equipo de servicio informático y te asesorará.
La seguridad de la información es una responsabilidad compartida dentro de cualquier entidad. Aunque a menudo se relaciona con herramientas tecnológicas, programas antivirus o sistemas de protección, los hábitos cotidianos también desempeñan un papel clave para evitar riesgos y proteger los datos de la organización.
Una de las medidas más sencillas es mantener un escritorio limpio . La documentación en papel no debe dejarse a la vista una vez utilizada, especialmente si contiene datos personales, información económica o documentación interna. Hay que guardarla en armarios, cajones o espacios habilitados, evitando que quede expuesta en salas compartidas, despachos o zonas de atención.
También es importante no tener contraseñas anotadas en post-its, libretas o papeles visibles. Aunque pueda parecer práctico, esta práctica puede facilitar accesos no autorizados a correos electrónicos, documentos compartidos u otras herramientas digitales de la entidad.
En cuanto a la gestión de contraseñas , es recomendable utilizar claves robustas, con un mínimo de nueve caracteres, que combinen letras, números y caracteres especiales. Además, es necesario evitar información personal fácil de deducir, como nombres, fechas de nacimiento u otros datos conocidos.
Cada servicio debería tener una contraseña diferente y no debería compartirse con nadie. En el caso de servicios externos, siempre que sea posible, es preferible acceder a ellos con cuentas profesionales, como Microsoft o Google, para facilitar una gestión más segura y centralizada.
Por último, hay que recordar que muchas contraseñas caducan periódicamente y deben actualizarse antes de que dejen de funcionar. Estar atentos a los avisos de cambio ayuda a evitar interrupciones en el acceso al correo electrónico, equipos y aplicaciones que utiliza la entidad.
Incorporar estos hábitos al día a día es una forma sencilla de reforzar la protección de datos , preservar la privacidad de las personas usuarias y reducir riesgos de seguridad.